

* Hubo más de 2 millones de visitantes y ganancias por encima de lo esperado,
a pesar de la crisis y de la lluvia.
* Dos días día después de terinado el Festival, cierran la frontera a mexicanos y exigen visas.
Por FRANCISCO ORTIZ VELÁZQUEZ / Communivision Canada.
MONTRÉAL, Québec, 15 de julio, (CPN Press News).— A pesar de la crísis económica, del mal clima y del barrio de los espectáculos en obras de construcción, que no pudieron ser concluídas a tiempo para este Trigésimo Aniversario, la reciente edición del Festival Internacional de Jazz de Montréal fue todo un éxito, según concluyeron sus organizadores.
Durante 13 días, desde el 30 de junio hasta el pasado domingo 12 de julio, se presentaron aquí 600 conciertos, en los cuales estuvieron más de 3 mil cantantes y músicos de 30 países y acudieron más de 2 millones de visitantes.
Entre ellos se contaron a legendarios artistas como Stevie Wonder, Joe Cocker, Jeff Beck, Dave Brubeck, Ornette Coleman, Melody Gardot, Lila Downs, Los Van Van, las Orquestas de Glenn Miller y de Harry James; Al di Meola, Kool and The Gang, The Lost Fingers, Darryl Jones, El Grupo Sacbé, Tony Bennett, Al Jarreau, Jean-Pierre Zanella, Jackson Browne, Rocksteady, The Roots of the Reggae, Afro Cuban All Stars, Patrick Watson, Ben Harper y Nikki Yanofsky.
El gobierno de Canadá tuvo el tino de no cerrar la frontera con México hasta pasado el Fstival, ya que de este país suelen llegar miles de turistas, periodistas y muchísimos artistas. Según un reporte de los organizadores, de la nación mexicana fue del país que más periodistas acreditados hubo, con un total de 29.
Las autoridades de Inmigracion canadiénses anunciaron el lunes, un día después de la clausura del FIJM, que a partir del pasado martes 14 a las 12 de la noche, sólo entrarían a Canadá mexicanos con visa de turista, en virtud del alto índice de nacionales del país latinoamericano, que se quedan a pedir asilo, ante los problemas sociales, económicos y políticos que experimentan.
Alain Simard, presidente y fundador del FIJM, explicó en conferencia de prensa, que a nivel de venta de recuerdos y mercancías conmemorativas, alimentos y bebidas, hubo ganancias sin precedentes. Simplemente, en el evento alterno al Festival, El Salón de la Guitarra, los ingresos se duplicaron con respecto al año pasado.
El Festival concluyó con un presupuesto equilibrado de 30 millones de dólares, gracias sobre todo al hecho de que esta edición duró tres días más de lo que normalmente ha tenido el Festival en otros años. Esta vez se prolongó por 13 días y las ventas de todo se incrementaron, desde cerveza hasta entradas a diversos eventos.
También, hubo un mayor número de bares, bistros, restauramtes y de vendedores oficiales de las cervezas patrocinadoras, la holandesa Heinekken y la canadiénse Molson, expendiendo entre el público. Los años anteriores, un espectador tenía que decidir si dejaba su lugar dentro del espectáculo para hacer largas filas y comprarse una bebida o bien permanecer viendo “en seco” el concierto. Hoy usted se contaba con la ventaja de que cientos de vendedores de cervezas iban hasta su lugar y le entregaban el vital líquido, por sólo 5 dólares más impuestos.
También hubo venta de vino blanco, tinto y bebidas preparadas. Todo se podía consumir en las calles, hasta el límite del área del Festival. Más allá de las calles Jeanne Mance, Sainte-Catherine, avenida John F. Kennedy y Saint-Urbain, si usted iba con su bebida en la mano, en plena calle, podría ser reconvenido por la policía.
Por otro lado, en total se obtuvieron ganancias de 5.1 millones de dólares por concepto de ventas de boletos para conciertos, en salas, auditorios y teatros, que llegaron a expender billetes de hasta 129.50 dólares, como el caso del concierto de Jeff Beck, uno de los más caros del festival. El monto correspondiente a la venta de entradas para espectáculos pagados, dijeron los organizadores, sobrepasó en 300 mil dólares los dividendos que se obtuvieron en el evento de 2008.
El único impacto negativo, según afirmaron, fue la presencia de la lluvia, que cayó fuerte durante casi todos los días que duró el Festival, un verano 2009 con un temporal muy duro y con aguaceros casi a diario. El sábado pasado, por ejemplo, se registró una tromba y un pequeño tornado en los suburbios de Montréal, con una impresionante tormenta eléctrica y vientos huracanados de casi 200 kilómetros por hora. El cielo se oscureció casi desde las 3 de la tarde.
Los organizadores del FIJM, anunciaron que la edición número 31 se llevará a cabo del primero al 11 de julio de 2010.